Materiales náuticos: por qué aguantan la sal, la humedad y el sol
Un cojín de cubierta casi nunca se estropea por la tela que se ve. Se estropea por dentro: la espuma que guarda el agua, el hilo que el sol debilita, la grapa que se oxida y mancha. Esto es lo que el mar le pide a cada capa, lo que dice de ella su fabricante y lo que conviene preguntar antes de aceptar un presupuesto.
Por Royal Stitch · Publicado
Imagen ilustrativaQué le hace el mar a un cojín
Tres cosas a la vez, y ninguna descansa. El sol, que degrada los polímeros de los que están hechos casi todos los tejidos e hilos sintéticos: les quita resistencia y les quita color. La sal, que se deposita con cada salpicadura y ataca cualquier metal que no esté pensado para ella. Y la humedad, que entra en el relleno y, si no tiene por dónde salir, se queda.
En la Costa del Sol las tres aprietan más que en el norte. Según AEMET, en verano y con el cielo despejado son habituales a mediodía índices UV de 9 a 11 en la Península, que en su propia escala son «muy alto» y «extremo». Y muchos barcos de Puerto Banús o de Estepona pasan el año en el amarre, con la cojinería fuera también en invierno.
Por eso un cojín de cubierta no se especifica como un cojín de salón con otra tela. Se especifica capa a capa.
- Tejido tintado en masaArriba y en los lados, donde da el sol.
- HiloLa costura, lo primero que cede a los UV.
- Espuma de celda abiertaDeja pasar el agua y el aire.
- Malla en la basePor donde sale el agua.
- Base y grapasInoxidable 316 en contacto con sal.
La tela: acrílico tintado en masa
Los acrílicos náuticos de gama alta son tintados en masa: el pigmento se añade antes de hilar la fibra, de modo que el color está dentro y no en la superficie. Sunbrella lo explica así para sus tejidos, cuyas fibras se saturan de color y de pigmentos estabilizados frente a los UV antes de convertirse en hilo; Sauleda, que fabrica en Cataluña, describe igual su gama Masacril. Un tejido teñido después, en cambio, lleva el color en la superficie, que es justo donde le da el sol.
Sobre el moho, Sunbrella es precisa: sus tejidos no favorecen que crezca, pero sí puede crecer en la suciedad y en los restos que se dejan sobre ellos. Dicho de otra forma, ningún tejido sustituye a un aclarado con agua dulce de vez en cuando.
Para las manchas difíciles y el moho, el mismo fabricante admite una solución de lejía diluida, y avisa de que la lejía y la edad del tejido pueden deteriorar el hilo de las costuras y los componentes que no son suyos. Es un buen ejemplo de por qué la tela no se elige sola: lo que se le haga a la tela se le hace también al hilo.
El vinilo marino: impermeable, pero delicado con la química
El vinilo marino no respira y no absorbe nada: se limpia con agua y es la opción habitual donde se come, se pisa o se sienta alguien mojado. Los fabricantes lo tratan contra el moho y lo formulan para soportar sol y frío sin cuartearse.
Donde más sufre es en la limpieza. La guía de cuidado de Morbern pide agua templada con jabón y aclarado con agua limpia; deja los disolventes como último recurso, porque pueden dañar o decolorar el vinilo de forma grave; descarta estropajos y abrasivos, y pide no encerarlo nunca, porque la cera lo vuelve quebradizo antes de tiempo. La lejía, solo en los modelos que el fabricante declara aptos para ella.
No es un detalle menor: la garantía marina de Spradling excluye los daños por productos o métodos de limpieza inadecuados, y condiciona la cobertura de las manchas rosas de origen microbiano a que la espuma sea nueva, no reaprovechada de la tapicería anterior.
La espuma: que el agua salga
La espuma de un sofá está hecha para ser cómoda, no para mojarse. En exterior se usa espuma de celda abierta reticulada, conocida en el sector como «dry fast»: sus poros abiertos dejan pasar el agua y el aire, de modo que el cojín drena y se seca en lugar de quedarse empapado por dentro.
Tiene sus límites, y su propio distribuidor los dice. Sailrite advierte de que su versión no es una espuma de alta densidad y no la recomienda como colchón de litera para quien vive a bordo. Recomienda también que el cojín lleve tejido transpirable arriba y en los lados, y malla en la base, para que el agua tenga por dónde irse.
De ahí sale una regla sencilla: la espuma de exterior y la de interior no son intercambiables. Lo que va en la bañera o en el solárium no es lo que va en el camarote.
El hilo: lo primero que cede
Es la capa más fina y la que antes se rinde. Coats, uno de los grandes fabricantes de hilo, explica que la radiación UV rompe las cadenas del polímero del poliéster: el hilo pierde resistencia y resistencia al roce, y se decolora. Es habitual ver una costura abierta en un cojín cuya tela sigue sana.
Hay dos respuestas. Una es el poliéster tratado contra los UV, que según sus fabricantes se degrada menos que el poliéster corriente. La otra es el hilo de PTFE, como el GORE TENARA: Gore afirma que la resistencia a los UV va en la propia fibra y no en un recubrimiento, que no absorbe agua, que no le afectan la lejía ni los productos de limpieza y que está garantizado para durar más que el tejido en el que se cose. Los términos exactos de esa garantía cambian según la región.
Grapas, cremalleras y lo que no se ve
En la base de madera o de plástico de un cojín hay grapas, y en su funda, una cremallera. Las dos viven en contacto con agua salada.
En acero inoxidable no todo vale. La British Stainless Steel Association explica que el tipo 316 lleva en torno a un 2 % de molibdeno, que ayuda a evitar la corrosión por picaduras y en rendijas que provocan las sales depositadas, y que el 304 no debe considerarse apto para servicio en agua de mar. El acero al carbono es peor todavía: se corroe, y lo hace más deprisa si está en contacto con inoxidable. Una grapa oxidada acaba marcando el tejido desde dentro.
Con las cremalleras pasa lo mismo. YKK fabrica para uso marino cremalleras con dientes de acetal inyectado, que el agua de mar no daña, y con cursores de acero inoxidable para reducir la corrosión.
Qué preguntar antes de aceptar un presupuesto
Un presupuesto de tapicería náutica que solo dice «tela y espuma» no permite comparar nada. Estas son las preguntas que separan uno de otro, se lo encargues a quien se lo encargues:
- La tela
- ¿Qué tejido, de qué fabricante y de qué gama? Si es acrílico, ¿tintado en masa? Si es vinilo, ¿cómo se limpia sin perder la garantía?
- La espuma
- ¿La de cubierta es de celda abierta, de las que drenan? ¿Y la base del cojín deja salir el agua?
- El hilo
- ¿Poliéster corriente, poliéster tratado contra UV o PTFE? En cubierta, es la pregunta que más años decide.
- Los metales
- ¿Grapas de qué material? ¿Cremalleras de dientes de plástico y cursor inoxidable?
- Lo que se reaprovecha
- ¿Se cambia la espuma o se forra la antigua? Una funda nueva sobre una espuma empapada dura poco, y en vinilo puede dejarte sin garantía.
El servicio
¿El barco está en la Costa del Sol?
Interiores de yate, cojinería de cubierta y asientos de gobierno, medidos y patronados a bordo, con el material decidido con muestras en la mano. La página del servicio cuenta cómo se trabaja.
Fuentes
Cada dato sale de la documentación de su fabricante o de la entidad que lo publica.
- Sunbrella — cómo se fabrica la fibra tintada en masa (en inglés)
- Sunbrella — limpieza de la tapicería marina, moho y lejía (en inglés)
- Sauleda — gama Masacril, acrílico tintado en masa
- Morbern — cuidado y limpieza del vinilo (PDF, en inglés)
- Spradling — garantía de los vinilos marinos (PDF, en inglés)
- Sailrite — espuma Dry Fast de celda abierta (en inglés)
- Coats — cómo afectan los UV al hilo (en inglés)
- Gore — hilo GORE TENARA para exterior y náutica (en inglés)
- British Stainless Steel Association — acero 316 y 304 en agua de mar (en inglés)
- worldstainless — contacto del inoxidable con otros metales (PDF, en inglés)
- YKK — cremalleras para uso marino (en inglés)
- AEMET — escala del índice UV