Cuánto tarda tapizar el interior de un yate, y por qué
La pregunta llega casi siempre en la primera conversación, y tiene dos respuestas. La corta son los días que el interior pasa en el banco del taller. La larga es todo lo que va antes y después: medir, decidir el material, esperar a que llegue y encontrar el hueco. Aquí van las dos, con lo que pasa en cada fase y lo que puedes hacer tú para ganar tiempo.
Por Royal Stitch · Publicado
Imagen ilustrativaLa cifra corta y la cifra larga
La cifra corta es la que depende del taller: entre doce y veinte días de banco para el interior completo de un yate. Es trabajo efectivo sobre las piezas, de la primera medida patronada a la última costura.
La cifra larga es la que vive el armador, desde el primer mensaje hasta que el barco vuelve a tener interior. Incluye la visita para medir, el presupuesto, el plazo del proveedor del tejido o la piel y el hueco en el calendario de un taller que acepta pocos proyectos a la vez. Esas fases dependen del barco, del material y de la cola, y por eso no se promete una fecha de entrega antes de haberlo visto todo.
Para comparar: un interior completo de coche son entre cinco y ocho días de banco. La lógica es la misma, con menos piezas y ninguna que haya que medir a bordo.
Primera conversación
Qué barco, qué piezas y qué material. En español o en inglés.
Medición a bordo
Se mide y se patrona cada pieza en el barco.
Presupuesto y anticipo
Por escrito, con material y plazo. El 50 % al aceptarlo.
Material y calendario
El plazo del proveedor y el hueco en un taller que lleva pocos proyectos a la vez.
Banco
12 a 20 días de trabajo, de una sola mano.
12–20 días de banco: doce como mínimo, hasta veinte según la eslora y las piezas
Montaje y entrega
Las piezas vuelven al barco. El 50 % restante.
Qué pasa en esos días de banco
Un interior se rehace pieza a pieza, y cada pieza pasa por las mismas manos y por los mismos pasos:
- Desmontar y patronar
- Se retira lo viejo y se saca el patrón de cada pieza, que en un barco casi nunca es recta ni igual a la de enfrente.
- Cortar
- El material se corta sobre el patrón, cuidando la dirección del tejido o el aprovechamiento de la piel.
- Coser
- Costuras, vivos y pespuntes. Es la fase que más horas pide y la que menos admite prisa.
- Rellenar y tapizar
- Espuma nueva cortada a medida, y la funda montada sobre ella.
- Montar
- Las piezas vuelven al barco y se ajustan en su sitio.
Qué mueve la cifra entre doce y veinte
Sobre todo, la eslora y el número de piezas: más barco son más asientos, más respaldos y más cabeceros. Pero también cuánto trabajo pide cada pieza. Un cojín recto se patrona y se cose antes que uno curvo, con vivos o con un acolchado; dos barcos de la misma eslora pueden tener el doble de piezas el uno que el otro.
Hay una razón más, y es de estructura: el trabajo lo hace un solo tapicero. Las fases no se reparten entre varias personas para ir más deprisa, van una detrás de otra. A cambio, la misma mano patrona, corta, cose y monta, y nada se pierde entre un oficio y el siguiente.
Lo que se suma antes y después
Antes del banco hay tres cosas. La medición a bordo, cuando el barco está accesible. El presupuesto por escrito, con el material y el plazo; al aceptarlo se paga el 50 % y el proyecto entra en el calendario. Y el material, que tiene el plazo de su proveedor: un color o una piel concretos pueden no estar en stock.
Después del banco queda el montaje en el barco y la entrega, con el 50 % restante. Si el barco está en varadero o en manos de una empresa de refit, la tapicería se encaja en su calendario: se mide antes de que entren otros oficios y se monta cuando ya han salido.
Cómo ganar tiempo sin meter prisa
La prisa no se nota el día de la entrega; se nota en la primera temporada. Lo que sí acorta la espera es esto:
- Encargarlo fuera de temporada
- En otoño o en invierno el barco está menos en uso, y el trabajo puede quedar hecho antes de que empiece la temporada.
- Decidir pronto el material
- Con las muestras en la mano y el uso de cada zona claro. Cuanto antes se decide, antes se pide.
- Dejar el barco accesible
- Para medir y, al final, para montar. Una medición que se retrasa retrasa todo lo demás.
- Avisar si hay refit
- Si el barco va a varadero, decirlo desde el principio permite encajar la tapicería en el calendario del astillero.
El servicio
¿Quieres saber el plazo de tu barco?
Con el astillero, la eslora y qué quieres rehacer basta para la primera conversación. El plazo concreto va en el presupuesto, después de ver el barco.
Fuentes
Los plazos de este artículo son los del propio taller, no una media del sector: los días de banco que da el taller para su trabajo, con un solo tapicero.